Había una vez un señor en la antigüedad con dotes adivinatorias cuyo trabajo trascendió a través de los tiempos...
El señor en cuestión era tan sabio que dialogaba con las estrellas, con los planetas 🪐, con árboles y animales y escuchaba a todos, incluso sus congéneres le tenían respeto y estima. Todos le contaban su sabiduría ancestral que luego trascendió gracias a sus escritos.
Un buen día el Sabio jugaba al teléfono escacharrao con la Libertad de Expresión, mientras tomaban el sol en un país mediterraneo; este le contó un secreto del futuro ,como siempre, pues le gustaba jugar y reír con todos mientras los ayudaba.
El hombre sabio le dijo a su amiga íntima ; “os van a engañar los chinos”.
Pero Libertad de expresión entendió “os van a engañar como a chinos” y es lo que trascendió a la sabiduría popular de ese pequeño país mediterraneo y el secreto no sirvió y los habitantes se equivocaron...
No hay comentarios:
Publicar un comentario